PRIMER TALLER: FUMARSE UN CIGARRILLO SIN TOCARLOPlanificador de taller

Fase de configuración
Fase de envío
Fase de evaluación
Fase de calificación de evaluaciones
Cerrado
  • El taller está siendo configurado. Por favor, espere hasta que cambie a la siguiente fase
  • Se permiten envíos de última hora
Introducción (descripción) del taller

 

FUMARSE UN CIGARRILLO SIN TOCARLO

 

Se ha creído que la causa de la adicción al tabaco es la nicotina. Pero en el gimnasio pulso sensible hemos descubierto que lo que es adictivo es el ritual, la danza que desde las pinzas de los dedos y los labios se ejecuta porque al hacer esas gimnasias pulso sensibles el corazón se erecta, se excita.

Si eres fumador activo practica este ejercicio:

1)      Mira hacia el cielo o a una pared blanca y trata de ver unos hilitos o moscas volantes que flotan al ritmo de tus ojos.

2)      Cuando las hayas visto nítidamente, prende un cigarrillo y guarda tus manos en el bolsillo.

3)      Observa que al fumar esas moscas o hilos se agitan como una música nueva.

4)      Si no bailas tu danza o rutina de fumador tus manos se desesperan, el humo te fastidia en los ojos, la nariz y te puede dar hasta tos o nauseas.

5)      Sigue fumando hasta que falte tres caladas para acabarse el cigarro.

6)      Ahora cógelo a tu estilo y fuma como siempre  lo haces.

7)      Observa el descanso que se da en tus músculos cuando puedes bailar esa danza

8)      Muévete como si estuvieras hablando con alguien al ritmo de esa danza

9)      Repite frases cotidianas: en serio huy no hmmmm, en serio huy no hmmmm, , en serio huy no hmmmm, , en serio huy no hmmmm, , o que que que que queres oir oir pues aaa , que que que que queres oir oir pues aaa, que que que que queres oir oir pues aaa, o venga paca paca papaya, paca paca papaya, paca paca papaya, paca paca papaya.

10)   Repita esas mismas frases pero haciendo muecas con las pinzas de los labios, ojos y manos, manoteando y moviendo el cuerpo.

11)    Está prohibido carraspear, toser o aclarar la voz. Los hilos que las drogas agitan son la melodía sobre la que la voz se entona. Somos adictos a esa voz más que a la sustancia por eso se habla en voz alta preguntándole al cerebro qué qué, qué, qué, qué tono de voz quieres oír hoy, hoy, hoy. El cerebro o el oído nos incita a carraspear cuando no quiere aceptar la voz que está saliendo. Por eso es prohibido carraspear.

 

La ritmicidad que se pierde al crecer

Saltar Menú principal

Menú principal

Saltar Navegación

Navegación