VII  - LA LEY DE LOS OPUESTOS 

Como se deduce del medio tao de la figura de la derecha, en toda ESPIRAL, mientras más se agudiza la consciencia de los tonos agudos, más se toma consciencia de los tonos bajos, porque mayor es el contraste entre la parte ancha de la ESPIRAL y su parte angosta.
 
EN EL SEXO, MIENTRAS MÁS BAJOS SE HAGAN LOS BAJOS (más amplio sea el balanceo pélvico, más tensión dinámica haya o más grande sea el segmento de piel que se sienta), MÁS AGUDOS SE HARÁN LOS AGUDOS (más hormigueo, electricidad o entumecimiento frío habrá). El frío (agudos) despertará calor (bajos) y el calor permitirá más frío. Mientras más intenso sea ese contraste, más placer despertará. Pero un AGUDO SIN BAJO (un frío a nivel genital tan intenso que el calor pélvico necesario para neutralizarlo sea difícil de producir y soportar conscientemente) activará, con adrenalina, EL REFLEJO DE FUGA y, simultáneamente con los espasmos por frío de la MUSCULATURA INVOLUNTARIA, se quemará el ÚLTIMO FOGONAZO DEL CALOR DE RESERVA ORGÁSMICO. El viaje (HORIZONTAL) que el semen hace en el cuerpo peneal desde los testículos (Do2) hasta la cabeza del pene (Do7), súbita y fugazmente, por ley de espejos, conecta (VERTICALMENTE) el cuerpo desde los genitales (Do2) hasta la cabeza (Do7) en un corto orgasmo involuntario al que más tarde le sigue una fase refractaria o fría.

Estas altas y frías frecuencias no reconocidas y los calientes tonos bajos automáticos que las neutralizan, forman UNA ESPIRAL DE PULSACIÓN INVOLUNTARIA abajo, que en ese instante es placentera pero en tiempos posteriores se convierte en un síntoma como cualquiera de los de la cuarta columna de la tabla No 4.

Estamos atrapados en los opuestos
 

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